martes, 3 de julio de 2012
Con los pies fríos
Recordar tiempos mejores. Tiempos lejanos. Pensar en lo que podría haberme esforzado más. No arrepentirme de las cosas que hice en su momento. Brindarle importancia a lo que creo importante en ésta vida (siempre es distinto para cada uno hay siempre algo que lo hace levantarse cada día, creo firmemente que no es solo inercia). Ser consecuente con los actos que hago. No echarme para atrás. Y si me echo para atrás, pediré disculpas, admitiré el error y seguiré para adelante con la vida. Porque es una sola la vida, por mas religión uno tenga: la vida es esto que pasa mientras hago este escrito con los pies fríos.
lunes, 17 de mayo de 2010
Palabras que no debo olvidar
"Cuando te des cuenta lo valioso que sos, vas a ver las cosas de otra manera."
Leandro
"El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es distinto, uno puede prolongarlo o hacerlo más corto."
Alejandro
"No des más de lo que te merecen"
"Guerrero que huye sirve para otra batalla."
Rodolfo
"Tragedia más tiempo es igual a comedia"
Woody Allen
"Cuando no hay voluntad hay mil excusas, cuando hay voluntad hay mil recursos."
Víctor
"Quien va para la lluvia tiene que mojarse."
"Yo prefiero molestar con la verdad antes que complacer con la obsecuencia."
Fernando (que en paz descanses)
"No estás completamente vestido sin una sonrisa."
Gabriel Shultz
"La realidad es una ilusión muy persistente."
Albert Einstein
Leandro
"El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es distinto, uno puede prolongarlo o hacerlo más corto."
Alejandro
"No des más de lo que te merecen"
"Guerrero que huye sirve para otra batalla."
Rodolfo
"Tragedia más tiempo es igual a comedia"
Woody Allen
"Cuando no hay voluntad hay mil excusas, cuando hay voluntad hay mil recursos."
Víctor
"Quien va para la lluvia tiene que mojarse."
"Yo prefiero molestar con la verdad antes que complacer con la obsecuencia."
Fernando (que en paz descanses)
"No estás completamente vestido sin una sonrisa."
Gabriel Shultz
"La realidad es una ilusión muy persistente."
Albert Einstein
martes, 2 de marzo de 2010
*
Esa sensación de masticar mierda, sentir el dolor en el pecho, el calor en la cara, el sudor corriendo por la espalda. La angustia es miseria, es desastre, es horror. No sólo se siente en el cuerpo, los dolores del alma tardan mucho más en sanar...
viernes, 11 de septiembre de 2009
Breve relato urbano
Recomiendo leer lo que se encuentra a continuación escuchando esto:
The Fixer - Pearl Jam
El invierno azota los jardines de este agosto inconcluso. Las ventanas, opacas de tanto encierro, demuestran el frío que habita en las calles de Buenos Aires.
Los vendedores ambulantes son menos en ésta época, tal vez muchos de ellos estén bajo tierra trabajando por el pan de cada día en los pasillos de los subtes. Los valientes, los vendedores de maravillas por 2 pesos, enfrentan con hidalguía al despiadado viento que no les da tregua, día tras día, hora tras hora. Los bares son más acogedores también.
Las luces de bar son una magnífica noticia para el porteño, deambulante nocturno por excelencia. Siempre es importante la simpatía del cantinero, pero más importante es que haya café, cerveza y maníes. Lo demás, a esas alturas, poco importa.
Las prostitutas también se cuidan de este inquilino desagradable, que se mete por las rendijas de las puertas y silba por las noches cuando la ciudad está calma. Se sirven de tapados, de baja calidad por supuesto, para cubrir sus piernas y lograr un halo de misterio en los posibles (y de por más ardorosos) clientes.
Andrés
The Fixer - Pearl Jam
El invierno azota los jardines de este agosto inconcluso. Las ventanas, opacas de tanto encierro, demuestran el frío que habita en las calles de Buenos Aires.
Los vendedores ambulantes son menos en ésta época, tal vez muchos de ellos estén bajo tierra trabajando por el pan de cada día en los pasillos de los subtes. Los valientes, los vendedores de maravillas por 2 pesos, enfrentan con hidalguía al despiadado viento que no les da tregua, día tras día, hora tras hora. Los bares son más acogedores también.
Las luces de bar son una magnífica noticia para el porteño, deambulante nocturno por excelencia. Siempre es importante la simpatía del cantinero, pero más importante es que haya café, cerveza y maníes. Lo demás, a esas alturas, poco importa.
Las prostitutas también se cuidan de este inquilino desagradable, que se mete por las rendijas de las puertas y silba por las noches cuando la ciudad está calma. Se sirven de tapados, de baja calidad por supuesto, para cubrir sus piernas y lograr un halo de misterio en los posibles (y de por más ardorosos) clientes.
Andrés
martes, 8 de septiembre de 2009
Poesía roja
labios de fuego
piel de carmin
ojos de luciernaga
mujer de cenizas
oscila en mi memoria
el recuerdo de tus besos
se encamina hacia mi
ese voluptuoso deseo
De querer encontrarte
de querer tenerte
de hacer todo eso
que tanto te gusta...
Imaginandote inmovil
como una hoja esperando
al desastre, al vendaval
que provocará mi tormenta
y seremos uno en la batalla
seremos carne y hueso
pero todo esto sera
en algun tiempo inmortal
lejos de este momento
lejos de este instante calamitoso
mar de dudas, incognitas...
seres indeseables que rondan
por mis calles
por tus veredas
por los rincones
de ese espacio de alma
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
(la sinceridad del alma, ese lugar donde no hay tapujos y estamos frente a la verdad... espero encontrar ese lugar y ser feliz..)
Andrés
piel de carmin
ojos de luciernaga
mujer de cenizas
oscila en mi memoria
el recuerdo de tus besos
se encamina hacia mi
ese voluptuoso deseo
De querer encontrarte
de querer tenerte
de hacer todo eso
que tanto te gusta...
Imaginandote inmovil
como una hoja esperando
al desastre, al vendaval
que provocará mi tormenta
y seremos uno en la batalla
seremos carne y hueso
pero todo esto sera
en algun tiempo inmortal
lejos de este momento
lejos de este instante calamitoso
mar de dudas, incognitas...
seres indeseables que rondan
por mis calles
por tus veredas
por los rincones
de ese espacio de alma
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(la sinceridad del alma, ese lugar donde no hay tapujos y estamos frente a la verdad... espero encontrar ese lugar y ser feliz..)
Andrés
martes, 2 de junio de 2009
Mi sillón y todo lo demás
Un libro y un sillón, buena compañía para la lectura y la soledad. Mi sector preferido, donde puedo abstraerme y jugar con mi imaginación. Socio de páginas amarillas, Las armas secretas de Cortázar me miran con recelo y espera que caiga en la tentación. Lo ojeo, imagino su contenido, lo devuelvo a su lugar. El libro se enoja y termina abriéndose en la página 145, donde el comienzo es el final de esta lucha absurda.
Un viejo amor acude a mi mente como un torbellino, locuras adolescentes, impaciencias infinitas que me llevaban a convertirme en un impetuoso incorregible. El desencuentro, enemigo de toda historia de amor, es moneda corriente en ficción y en realidad. Posibilidades desaprovechadas, trenes que pasan una vez y nunca más los ves, todo esto viene volando hacia mí encontrándome aún en la tercera página. Las razones de mi cólera son confusas, no quiero recordar pero mi cabeza es un estanque lleno de cisnes memoriosos, un verdadero desastre para los amantes del olvido.Una relación enfermiza, dos desconocidos que se huelen y se desprecian como seres incompatibles que son. Él la quiere tener cerca suyo, ella carga en sus hombros un pasado doloroso, los amigos que propician la soledad pero en grupo.
La búsqueda de esa compañía, más allá mi sillón, mi lámpara de gas, ese capuchino tan rico que se enfrió tan rápido, es incesante para los seres despistados y enamoradizos. Se prefiere pretender paciencia, seguridad y hasta complacencia frente a la actitud desalmada de la otra persona cuando necesita menos de lo que le dan. Una similitud, un Pierre escuchando lírica alemana mientras besa los labios de Michele, donde el abrazo encadenado se convierte en cadena, sólo el sabor a sangre en la boca le permite entender el por qué ella se aleja enojada. La pasión que corre por mis venas, la sensación de que tal vez el relato concluya al dar vuelta la hoja y es preferible dejarlo así, inconcluso, a la mitad. O tal vez no. Aventurarse a terminar lo que uno empezó, como Roland y Babette con el tipo que abusó de Michele, porque ella ya es sinónimo de escopeta de dos caños, ella es en mi imaginación un ser que prefiere la soledad antes que vivir otra vez ese momento tan escabroso.
La luz tambalea, creo que el viento está haciendo alarde cerca de la ventana del baño. Me acerco y es la nada misma, afuera no hay más que árboles, dos autos que pasan velozmente y un viejo revolviendo la basura en la otra esquina. Pienso que otra vez mi mente está jugando conmigo. En ese interín se escucha a lo lejos una moto y mi Guardián empieza a ladrar casi enajenado, actúa como Bobby cuando Pierre se aleja en su vehículo de dos ruedas para aclarar un poco sus ideas. No termina de convencerme esa figura buscando algo de comer entre la porquería, pero siento que Michele me necesita y vuelvo al living para continuar con la travesía.
Un amigo, soporte de tempestades, camarada de glorias y presente en las desdichas, me llama antes de volver a la literatura. Me sorprende con nimiedades, una mujer que le hace la vida imposible pero que le gusta cada día más, problemas para conciliar el sueño y una cantidad importante de pensamientos paralelos lo están asfixiando. Pide mi consejo, atino a responder que lo mejor es equivocarse una vez para no hacerlo más y que tengo que terminar de leer este libro cuanto antes porque lo necesito. Él comprende la situación y automáticamente corta la comunicación sin dejarme decir “chau”. Distinto es Xavier, conocedor del insomnio y creador de sueños a base de pastillas y un buen té.
Finalmente tengo en mis manos el tan valioso objeto, lo abro directamente en donde me encontraba y me zambullo de una para que nadie me interrumpa esta vez. Leo de corrido su contenido, casi sin respirar, para tener una primera impresión. Termino mi lectura y siento que algo me falta, que Julio quiso dejar la sensación de inconcluso al lector. Releo párrafos, busco a Michele como si fuera Pierre, como si ella pudiera darme alguna respuesta a tanto enigma. Ella no puede, ni quiere, decirme nada. Se esconde en su habitación y cierra con llave desde adentro, el perro ladra y ya no sé si es Guardián o Bobby. La bola de vidrio me viene a la mente, siento que la toco pero al abrir los ojos me estoy quemando con el fuego de la vela. Vuelvo un poco en mí, veo que efectivamente mi perro está ladrando en dirección a la ventana y hay una silueta iluminada por las luces nocturnas. Atino a quedarme inmóvil y hacerle un gesto para que Guardián venga hacia mí. Él no me comprende, continúa ladrando y la silueta desaparece. Entonces me digo para mis adentros que ya está bien de ficción por hoy, un vaso de coñac y un gauloise vendrá bien para apaciguar estas ganas de volarle la cabeza a alguien con la escopeta que tengo detrás del sillón.
Andrés
lunes, 9 de junio de 2008
Un espacio de desahogo...
Cómo olvidarme de mi viejo blog, de ese que no es tan viejo y que tengo hace un año mas o menos...
Cómo olvidarme de vos, pequeño espacio creado por mí y querido por tan pocas personas - aunque siempre pensé que la calidad es más importante que la cantidad.
Y terminando notas, rehaciendo cosas que están mal, extrañando a la mujer de mi vida, estoy aquí intentando responderme algunas preguntas...
Porque últimamente me quedo colgado pensando y pensando, maquinando y maquinando, que pasaría si... que sería si...
porque el tiempo de abstracción para una persona que le gusta leer es casi imprescindible, hasta podría dcir bíblico...
Y este espacio sigue siendo una brecha, entre lo que debo y lo que puedo escribir... tampoco puedo abstraerme demasiado ya que alguien me puso en la tierra y ahora no me voy de acá hasta que me muera... (espero que sea dentro de mucho tiempo)
Pero realmente no puedo escribir en este ámbito, muchas distracciones y la remera transpirada, el calor de los lugares cerrados cuando afuera hace mucho frío (tampoco tanto, aproximadamente 7º, me imagino a los esquimales riéndose de mi lustrosa fragilidad porteña) y eso puede provocar destrosos de tal índole que las personas mas recatadas pueden disgustarse...
Yo puedo reirme, puedo ponerme colorado, pero no me voy a ir. No pienso desaparecer porque tengo la remera con un poco de mi sal, de ese agua que emana mi cuerpo y que debe salir, sino es retención de líquidos dirían algunos adictos a Cormillot.
Pero bueno, no sé qué es lo que busco con esto.
Tampoco vos, que leíste esto...
Narciso Humilde
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